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El kiosquero ajedrecista que jugará contra los mejores del país

Sencillo y tímido. Así se lo ve a Emiliano Cuberli detrás del enrejado blanco del kiosko que atiende en González Catán, donde el kilo de pan cuesta 36 pesos. Incrédulo de la situación que hoy le toca vivir. Sorprendido ante la entrevista de Clarín. Agradecido, sobre todo. Es que la ansiedad se lo come, porque no ve la hora de que llegue la final del Campeonato Argentino de ajedrez, a la cual se acaba de clasificar tras vencer a rivales de mucho mayor nivel que él, incluidos tres maestros internacionales. "Ya quiero que llegue octubre para toparme con las bestias", confiesa este aficionado, quien no tiene título de maestro pero es pura pasión. Y vive un sueño increíble.

No le teme a lo que le deparará ese torneo. Al contrario, disfruta. "Con el solo hecho de saber que me enfrentaré con Sandro Mareco, quien además de ser el número 1 de Argentina y el 90° del mundo es amigo mío desde chico, estoy realizado", admite. "Él es mi ídolo, primero por cómo es humanamente. Sigue siendo como yo lo conocí y nada lo cambió. Y después porque es un genio con el tablero adelante", cuenta el kiosquero.